martes 6 de septiembre de 2011

Como "perros y gatos"

Desde hace más de diez mil años los perros y gatos nos acompañan en nuestro entorno doméstico. Primeo se acercaron los canes, mientras que unos miles de años más tarde, los gatos llegaron a los asentamientos humanos atraídos por los roedores que a su vez se acercaban por los restos de alimento dejados por las personas. Al ver que la presencia de los gatos alejaba a los ratones y otros animales, los humanos vieron una gran ventaja en tener al gato cerca, ya que los roedores mermaban las reservas de trigos y granos que eran la base alimenticia de nuestros antepasados.

El gato y el perro han tenido que aprender a conocerse y a compartir el entorno del hogar; esto ha sido una evolución de miles de años.

La buena convivencia entre un perro y un gato en nuestra casa depende de varios factores:

-Conocer y aceptar las características de cada una de nuestras mascotas. Ambas especies son diferentes, no debemos tratar al perro como gato o viceversa. Cada uno tiene necesidades propias que debemos de cubrir puntualmente.

-La socialización: la base del equilibrio emocional de cualquier animal de compañía es una buena socialización tanto con personas como con otros animales. Un perro o un gato bien socializados son más susceptibles de mediano o largo plazo la convivencia permanente con otro animal de distinta especie.

-El temperamento particular de cada gato y perro: si desde el principio estamos determinados a tener un gato y un perro bajo nuestro techo, hay que elegir adecuadamente los animales a adoptar y analizar de manera realista nuestros posibles panoramas.

Toma siempre en cuenta que el gato en general tiene la desventaja en su talla, es más pequeño que el promedio de los perros. Pero también es más ágil.

Si tienen un gato y un perro por socializar puedes hacer algunos ejercicios de "presentación" como el permitirles verse y olerse a través de una reja o cristal seguros. Ambas especies tiene excelente olfato, y aunque los mantengas separados cada uno sabrá que el otro está en la casa. Este proceso de presentación y adaptación puede llevarse de algunos días a semanas enteras; no debemos dejarlos solos antes de estar seguros que ninguno representa un riesgo para el otro. Y hay que tener paciencia. Y aceptar que también hay perros y gatos que definitivamente no acceden a esta convivencia.

Existe la terapia floral que sirve de apoyo para estos períodos de transición de las mascotas, y es totalmente natural, apóyate en ella, puedes consultarnos sobre terapeutas muy buenos y sensibles con los animales.

Al elegir adoptar a un perro o gato como compañero de otra mascota, el rescatista a cargo de ese animalito debemos dar la orientación necesaria: si ya lo tienen en un hogar temporal donde convive con la otra especie o no, si es tranquilo, sociable o más bien todo un “divo” destinado a ser hijo único por siempre, si necesita un compañero pues no le gusta estar solo, qué tanta facilidad de adaptación tiene y sus características específicas. También te preguntará y querrá conocer a la mascota que ya tienes o piensas adoptar a la par. Escucha sus recomendaciones atentamente y pregunta todas tus dudas, el rescatista te ayudará a hacer una elección adecuada.

Algo indispensable es que gran parte del carácter del animal depende de su estado de salud; mantén a tu perro y gato puntualmente vacunados, y desparasitados; y esteriliza, no importa su género o raza. Sé un dueño responsable.

Si tienes alguna pregunta que quisieras consultarnos antes de adoptar un gato o integrar un perro al entorno de tu gato, escríbenos, con gusto te orientaremos.

Mónica Lepe A.

Red Pro Gato, Grupo Privado GDL.

progato_red@hotmail.com

1 comentarios:

noelia dijo...

Hola, tengo una perra de 4 años y hace tres dias que hemos adotado una gata persa de 3 meses.
Las hemos presentado y la perra está todo el dia llorando detrás de ella y ésta sale corriendo, de vez en cuando se miran pero no conseguimos que la perra esté tranquila.
Es normal? Hay alguna cosa que pueda hacer?